***************LEO****************
—Norka....
—¡Ya hablé, Leonardo! —me interrumpe—. ¡No pienso volver! —recalca—. Yo te lo advertí. ¡Te dije que era una idea absurda separarnos tres meses! —exclama—, así que, digas lo que digas, ¡no pienso volver a Roma ahora! Yo te dije que...
—¡Ya, Norka! ¡Silencio! —exclamo exasperado—. ¡Ya no soporto que discutamos y peleemos como si no hubiesen otras formas de conversar sobre nuestros problemas! —preciso exaltado—. ¡Y no! ¡No te estoy llamando para que vu