***************LEONARDO****************
—Ven aquí —le digo al tomar sus piernas y cargarla para llevarla, nuevamente, hacia la zona en al que estábamos.
—¿No íbamos por allá? —cuestiona entre pícara y divertida.
—Esa roca está muy lejos —señalo ansioso; y ella sonríe ampliamente.
—Ten cuidado —me pide; y yo sonrío.
—Confía en mí —es lo único que le pido al acelerar mi paso y llegar hasta donde estábamos.
—¿Lo haremos aquí? —inquiere seductora al acariciar mis cabellos.
—No... —susurro ronco al