************LOREY************
Llegamos a mi habitación y lo primero que él hace es tirarme sobre mi cama.
—Dios... sí —susurro ansiosa al mirarlo fijamente.
Sus ojos están encendidos de deseo. Aquel me observa con atención y luego, recorre lujuriosamente todo mi cuerpo con su mirada. Me encantaba la forma en la que me veía; podía notar la intensidad con la que me deseaba y, para qué mentir, yo también lo deseaba a él... tal vez, muchísimo más de lo que incluso creía.
Leonardo continúa observánd