Punto de vista de Nolan
El sueño regresó con más intensidad que nunca.
Estaba en el bosque; la luz de la luna se filtraba entre las ramas en finas franjas. Mi padre pronunció mi nombre una vez, y su voz fue reemplazada por un gruñido grave.
El lobo negro salió de la maleza. Era enorme y tenía el hocico empapado de sangre. A lo largo de la frente tenía tres marcas blancas con forma de zarpazos. Sus ojos no eran rojos; lucían claros y enfocados. Mi padre corría hacia mí cuando la bestia negra se