NATANAEL
Laura no vino a dormir en toda la noche. ¡¿Donde demonios está?! ¿Esta con el imbecil de Luke? Salí de la habitación y me dirigí de nuevo al bar, Sabrina venía por el pasillo con maleta en mano.
—¿Qué haces? —le pregunté. Aun recuerdo lo qué pasó ayer, a pesar de que no quería no podía dejar que Laura me mirara la cara de imbecil. Aquí la única que falló fue ella, yo solo le pagué con la misma moneda.
—Es obvio, señor, me voy. Me siento muy avergonzada de lo qué pasó anoche, su espo