58. No somos estúpidos
Jason
La desesperación y la rabia me está matando. Han pasado más de ocho horas desde que se llevaron a Hanna y la m*****a policía solo habla de operativos y planear movimientos. Me puedo pasar sus movimientos por los huevos.
Nada más en pensar que ese hijo de puta se atrevió a enviarme una foto de Hanna… Dios, de Hanna en el suelo, golpeada, hace que la sangre me hierva y las ganas de matarlo se multipliquen.
Escucho como el detective vuelve a rectificar el número de personas que harán part