13. La bomba
Hanna
Abro los ojos lentamente, sintiendo una fuerte punzada de confusión y nerviosismo al darme cuenta de que no estoy en mi propia cama. Además, llevo puesta únicamente una camisa de hombre.
Mi mente lucha por recordar cómo he llegado hasta aquí y por qué me siento tan vulnerable en ese momento. El dolor de cabeza tampoco ayuda en absoluto, de hecho hace que todo sea mucho más difícil.
Trato de hacer memoria, pero lo último que recuerdo es estar en el reservado bebiendo la que podía ser mi q