Esme
Nunca había imaginado que llegaría a dar ese paso tan largo y significativo con Yulek. Me estaba reservando para el hombre que me llevara al altar, pero, a decir verdad, no me arrepiento de que fuera él quien tomó lo más preciado de mí. Yulek es el hombre más perfecto que pueda llegar a conocer a lo largo de mi vida, digno de admirar por toda una eternidad. Su dulzura, sus besos, sus palabras, su amor; todo de él terminó de fundirme en su cielo luego de aquel acto puro e inocente de amor.