~Katherine
Salí corriendo del baño, entré disparada en mi habitación y cerré la puerta de un portazo detrás de mí. No había tiempo para enjuagar el jabón que todavía tenía en el cuerpo.
Mi corazón latía con fuerza contra mis costillas por el pánico de casi ser descubierta. Rápidamente me puse mi bata de seda rosa y metí los pies en mis zapatillas mullidas, intentando parecer normal.
Un segundo después, sonó un suave golpe en mi puerta. Obviamente era Hudson.
—Adelante —dije, manteniendo la voz