Capítulo 71. ESTÁ EMBARAZADA
Lia
Damiano cumple su promesa y me hace correr con fuerza, no una, sino dos veces.
Luego me pone sobre mi vientre, se coloca entre mis piernas y me agarra de las nalgas con sus manos feroces y me penetra sin más contemplaciones. No puedo evitar los sonidos que brotan de mi garganta. No me puedo callar, hasta que termina, derramando su semilla dentro de mí como exige el deber. Debería ser todo, pero no me suelta. No lo hace hasta entrada la madrugada.
Estoy tan agotada cuando sale de mi entrepi