Mundo de ficçãoIniciar sessão—Gre…
—Ni te atrevas a decir mi nombre. —Él se agachó frente a su hermana y la levantó en brazos, acomodándola en la cama, acarició su frente y después se volvió a ella. —¿Qué diablos haces aquí? Te dije que no volvieras a pisar mi casa.
—Tú no lo entiendes…
—Estoy harto de todas tus mentiras. No sé qué le hiciste a Dar







