El punto de vista de Gabriela
No tengo piso.
No me compré ninguno, solo fue una excusa. Se lo dije a mi madre para evitar que se me cayeran las lágrimas, porque no quiero que vea lo mucho que me duele haberla visto besándolo. Tengo el corazón roto y ahora mismo no sé cómo curarlo. Estaba perdida en mis pensamientos y no sabía qué hacer.
Ahora mismo estoy en el hotel, con mi bebé en brazos, mirándolo dormir porque está tan tranquilo y parece un angelito. Aguanto por él, pero ¿y ahora? No sé si