Punto de vista de Gabriela
—Estamos divorciados.
Me senté en la cama al escuchar las palabras de Alejandro a través del teléfono. No sabía que se lo tomaría tan en serio, sobre todo porque le había dicho que lo pensara bien antes de tomar cualquier decisión precipitada de la que pudiera arrepentirse después. Pero resultó que sí quería divorciarse de mi mamá, y las consecuencias serían enormes.
—¿Qué quieres decir?
—No lo sé. Mi mente no está funcionando bien, y creo que eso fue lo mejor que pud