Sebastian
No dejaba de pensar en Keira ni puedo parar de preguntarme por qué me dejó. Quería que volviera, la necesitaba. Ella había aceptado casarse conmigo, recién nos mudamos juntos, no entendía qué pudo hacerle tomar una decisión así. ¿Por qué mintió? Mi cabeza era un jodido desastre, entre el cansancio por el tiempo que estuve atado a esa silla y la preocupación por no saber dónde estaba Keira, apenas logroba pensar con claridad. Estuve hablando con Simon y me contó que Mike, uno de sus