Keira
Ha transcurrido casi un mes desde la última vez que vi o supe algo de Sebastian a pesar de que previamente había solicitado mis servicios para el siete de noviembre, fecha que ya pasó. A diario, reviso mi cuenta de e-mail por noticias suyas, pero es como si se hubiese esfumado de mi vida de la misma forma que apareció. No debería importarme, fui yo la que limitó nuestra comunicación solo al plano “laboral”, pero no esperaba este silencio.
Aquella noche, al finalizar la ópera, los cuatro f