93. ¿NI TU BEBE EN LA CUNA TE IMPORTO?
Erick se da cuenta que cualquier cosa que pudiera decir no servirá de nada, y que, ante los ojos de su padre, su madre y su esposa ya no es nada, no puede soportarlo mas y piensa en salir corriendo de ahí, cuando se dirige a la salida su padre y su esposa le siguen gritando.
— ¡Ven aquí!, ¡da la cara miserable!, ¡ven aquí! — le grita su padre mientras la señora Nora sostiene a su esposo que empieza a sentirme mal del terrible coraje que le esta haciendo pasar su hijo.
— ¿De dónde sacaste esa mu