Finalmente el momento que no deseaba había llegado, una parte de mi temía volver a lo incierto al igual que en el pasado, pero otra parte se sentía completa desde el preciso instante en el que me volví a encontrar en esos preciosos ojos nuevamente. Después de resignarme a no volver a verlos más que en mis recuerdos o mis sueños, la vida parecía abofetearme con aquello que alguna vez juré nunca más volver a tropezar.
— ¿Mami?— Tira de mi vestido haciéndome volver a la realidad.
— Cariño.
— ¿Vamo