Mundo ficciónIniciar sesiónNarrador.
Michael seguía disfrutando de la suavidad de su piel sin percatarse que los ojos de Ámber habían cambiado de color, sus ojos eran tan grises como la plata fundida.
Sin saber de dónde le había salido tanta fuerza Ámber lo empujó tan fuerte que Michael cayó lejos de ella. Él se repuso de aquel golpe inesperado, sin acercarse se quedó en ese rincón mirándola con temor.
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