59. Me ofende, señor Duncan.
— Estoy dispuesto a pagar lo que usted quiera, pero una única vez, así que piense bien en la cifra y olvídese de esto luego.
— ¿Olvidarme de que mató a Marie pidiéndole un hijo? Por supuesto que no lo haré, No lo dejaré en paz, ni permitiré que me aleje de mi sobrino.
Alexander se levantó exasperado de su asiento, ese hombre estaba haciéndolo perder la paciencia.
Eso no lo esperaba, sobre todo porque estaba más que seguro que aquel hombre no era familiar de Marie, más bien parecía que su exespo