22. Tú me pones así.
El interior de Eva se contrajo en múltiples espasmos producto del orgasmo que la recorría, estremeciéndose en los brazos de Jeremy, arrastrándolo con ella a su propia culminación, haciendo que se sintiera completamente plena al notar ese calor llenarla que la hizo gemir de nuevo.
— Eva… — gimió su nombre con voz ronca y afectada por la excitación mientras embestía una última vez en su interior, sintiendo como se derramaba en ella, como se corría llenándola con su esencia y aun así no pudo frena