169. Quiero matarlo.
Solo hicieron falta un par de semanas para que el hijo de Anahí saliera de peligro, había crecido y también pesaba bastante más, ahora estaba en dos kilos y medio, lo suficiente como para poder llevárselo a casa sin ningún peligro, solo era un poquito más pequeño que los niños nacidos a término.
Por suerte la madre del bebé había dejado dicho ya el nombre que quería ponerle, se llamaba Axel, seguramente por su esposo, ciertamente parecía que Anahí estaba realmente enamorada de Alexander y por é