157. No me importa la ley.
Anahí fue entregada directamente a la sala de partos. No podía ser ella, no estaba todavía preparada para tener a su bebé. No podían hacerla parir tan pronto.
— Pero debe haber alguna forma de parar las contracciones — dijo ella llorando antes de tensarse ante una duda contracción que por suerte paró rápido.
El ginecólogo de esa guardia no veía otra opción posible que la de intervenir a la joven lo antes posible, tenía un fuerte desprendimiento de bolsa amniótica que le estaba provocando una fu