133. Esto es un hospital, no un ring de combate
Diddier, quien había estado escuchando y se había quedado catatónico no tardó en tomar a Alexander de uno de sus brazos y tirar de él.
Por supuesto que ese hombre no solo mentía, sino que trataba de robarse su lugar.
—Estás demente maldito cabrón, aquí el único hermano de ese hombre soy yo — le dijo alejándolo de Jeremy y colocándose frente a él.
Miller, quien hasta ese momento se había encontrado a unos cuantos pasos, escuchó todo con atención.
Ahora lo entendía todo, ahora entendía que era lo