108. Ahora pareces un animalito asustado
Jeremy había acunado a su esposa en sus brazos aquella noche, estaba a salvo con él, cada vez que pensaba en que le podía haber pasado cualquier cosa, se ponía enfermo y es que estaba realmente molesto con ese hombre, lo haría sufrir lo inimaginable, como máximo llevaba un día sufriendo, pero él pensaba eternizar su venganza lo más posible.
A pesar de que el lugar favorito de Jeremy eran los brazos de Eva, no podía pegar ojo pensando en aquel que durante tantos años la había herido, le hervía l