102. Si ese niño es mío, me gustaría pedir su custodia.
Por fin Anahí se había marchado y Jeremy estaba muy molesto, pero lo que más le molestaba era observar a su esposa en el estado en el que la había dejado Anahí.
— Eva, me enteré ayer…— dijo Jeremy acercándose a su esposa sin saber muy bien si debía o no abrazarla mientras ella observaba la fotografía — no es que quisiera ocultarlo, es que no tuve tiempo para decírtelo.
— Es cierto — Respondió Diddier — yo estaba allí ayer por la mañana cuando ella llegó, esa mujer vino con su prueba de embarazo