Halima y Abir, habían estado de viaje y tenían algunos meses sin ver a sus nietos, a Hafid y a Sylvia, ese fin de semana irían a visitarlos y llevar regalos que les habían comprado en el último viaje.
Mientras en casa de Sylvia se sentían nerviosos por la presencia intimidante de cuatro hombres que no se movían del interior de la casa.
Sylvia les hablaba y los mantenía ocupados, para qué no se concentren en aquellos invasores de su hogar, ya había pasado un día desde que Ahmed los tenía rete