Lisette sonrió al ver de quién se trataba y saludó.
— ¡Hola Farid! ¡Qué sorpresa tan agradable! Si ese truhán que viste salir de acá es Gordon Skinner, y ahora estoy más convencida de que él tiene que ver con la desaparición de Karen— dijo la muchacha, en voz poco audible.
Farid terminó de entrar cerrando la puerta tras sí y respondió:
— Lo he visto en algunas ocasiones merodeando cerca de Karen.
— Si, desde que lo ví aparecer nuevamente en la vida de mi hermana no me dió buena vibra, se lo adv