Celebrando, como soñé...
— Es un buen punto de vista— dijo él— será entonces que yo he complicado mi vida.
— Esa respuesta la tienes tú— dijo ella.
— ¿Estás enojada conmigo?— preguntó él.
— No tengo porque— dijo ella.
— Quizás por haber salido sin despedirte de mi madre y mi hermana— se atrevió a decir Hafid.
— Tu tienes tus razones y aunque tengo mis sospechas— dijo ella— no son sino suposiciones y eso no ayuda mucho.
Él la miró con un brillo extraño en la mirada, que a ella le hizo sentir un calor extraño.
— ¿