Lisandro Miller
Todos nos adentramos al despacho realmente se sentía la atención entre estos dos.
Sabía que sí Valentina no estuviese en el medio realmente ninguno de los dos hubiese tomado la molestia de hablar con el otro.
Para mí era una pelea absurda de hecho ni siquiera era una pelea entre Ramiro y yo sino entre mi padre y el suyo así que nunca tuve la intención de seguirla porque no la entendía.
Agradecía que ambos se estaban tomando el tiempo y la molestia de escucharse uno al otro.