Valentina Petrova de Miller
Desperté con un enorme dolor de cabeza, suponía que era de tanto llorar anoche.
Suspiré.
Sentía mis ojos hinchados, abrí los ojos y mi cama estaba vacía, se sentía vacía sin el.
Me levanté de la cama y caminé hasta el baño para realizar mi rutina diaria, mire la hora en el reloj de la pared.
10:50 am era súper tarde.
Agradecía más que nunca a Rodrigo que se llevó a los mellizos con el anoche sabiendo que necesitaba espacio para mí y que con los niños por más que los