Valentina Petrova
Caminaba de un lado a otro desesperada y ansiosa, me sentía como un animal enjaulado ansioso por saber alguna respuesta o por comerme a alguien.
No sabía que estaba pasando al otro lado del teléfono pero mi mente solo estaba pensando en las peores escenas, quizás lo mejor era ir a casa de Lisandro y yo mismo abrir ese sobre.
Entendía lo desesperado que se sentía él y lo ansioso que estaba también entendía su miedo era algo lógico si aquella prueba salía que él no era su p