Narrado por Amy Belmonte
Si había soltado un litro de lágrimas al enterarme del embarazo, ahora que están haciéndome la ecografía estoy soltando dos litros más. Afortunadamente, mi doctora no ha detectado nada malo, y cada cosa positiva que nos dice en mi primer chequeo, produce un sonido de alivio de los padres.
Luke, que está sosteniendo mi mano desde que me acosté aquí, no para de analizar el monitor. Algunas veces desde que nos enteramos de la noticia, que fue hace tres días, me preguntó qu