Gerald se entusiasmó, tal vez esa salida lograría que cambiara un poco sus pensamientos negativos. ¿Desde cuándo dejó de divertirse? ¿Cuándo dejó a sus amistades de lado? Eran preguntas que pasaban por su cabeza. Le hubiese gustado ir en compañía de Samantha, sin embargo, debía asumir que ya no habría nada entre los dos.
Se dio una ducha, se vistió y salió al encuentro con su amigo. El perfume que usaba Gerald tenía un aroma muy agradable y exquisito, cualquier mujer caería rendida a sus pies d