Capítulo XVII. Primer día (parte II): Isaak y la tentación.
Isaak.
-“¡Haber repítemelo!.”- volví a preguntarle a Arcel, muerto de risa.
Llevábamos toda la tarde ejercitándonos en la gran esplanada, después del día que llevamos en las oficinas de W.W.L. Ecologists, cuando casi dimití de mi cargo de vicepresidente, si no fuera porque la orden de un Alfa no se discute, se cumple. Ahora yo sólo quería ir a prepararme, tenía la cena con mi mate en dos horas, y tenía muchas cosas que preparar para sorprender a la Caperucita.
Pero, al parecer algo le había pas