—¿Y cómo vienen aquí?— Cinthya se cruzó de brazos. —¿Los traen con correa o algo así?
—¡¿Correa?! ¡Genial, yo quiero pasear como perrito!— Minnie brincó en brazos de su padre. —¡Mamá! ¡Debiste decirme antes que soy mitad lobo! ¡Esto es ASOMBROSO!— saltó de un sillón a otro pasando por encima de las cabezas de todos.
—Ya, tú, pequeña diablilla.— Cristal la tomó en brazos cuando estuvo a punto de caerse de cara al suelo luego de saltar su cabeza. –Vuelve con tu madre y compórtate que estamos trat