Vanessa llegó agitada, corriendo lo más rápido que sus piernas le permitían al parque en donde Caroline la esperaba, sollozante.
—¿¡Cómo que no aparecen las niñas, mamá!? —indagó agitada. El corazón le palpitaba con gran fuerza, sus ojos estaban anegados de lágrimas.
Caroline se cubrió el rostro con ambas manos.
—Estaban aquí en los columpios, un muchachito me robó el bolso, me levanté para seguirlo, fueron segundos…
—¡Ella es la principal sospechosa! —vociferó Rose, apuntó con el bastón a V