Nuestra visita al pueblo no pudo resultar mejor, todo lo vivido fue extraordinario, el doctor Andrews se veía muy contento por todo lo que Alex estaba haciendo por él y por los habitantes del pueblo. Entre más pasaba el tiempo, más me enamoraba del ser humano con el que me había casado, su forma de ser tan auténtica, tan genuina, definitivamente hacía que mi admiración por él creciera impresionantemente . el regreso también fue muy lindo, llegamos prácticamente al anochecer, por fortuna los gem