—Ya estamos aquí, disculpa la tardanza Edward.— Habla ella sin mirarlo.
—No pasa nada, lo importante es que estés bien.— Responde Edward sonriendo con gentileza.
—Te agradezco, ya estoy mejor, tal parece que no he aprendido a comer bien, me he atorado de la nada. —Se sonroja de vergüenza.
—Pierde cuidado a todos nos pasa alguna vez, por favor tomen asiento.
—Gracias.
—Respecto a lo que preguntas Helena, nuestra familia, los Fuller, tenemos propiedades en casi todo el mundo...
—No tienes que res