50° El parto.
Rahyra apretó la mandíbula con fuerza cuando una nueva contracción la acometió, se sentó en el borde de la cama y trato de respirar, su madre había llegado y estaba a su lado.
— Respira — le dijo la mujer y le acarició el cabello, luego comenzó a quitarle los botones del vestido — Saiorse ya viene, sr Maiken salió con un caballo a buscarla y llegará pronto, de igual forma hay que esperar a que los dolores se hagan más frecuentes — Mayia tenía los ojos hinchado como los de Rahyra, y ella quiso p