Sin prisas

El viejo duque se colocó de pie y extendió su mano a Malek.

━ Es un gusto saber que el hombre que mi hija ama al menos tiene agallas.

Ambos hombres estrecharon sus manos.

Margaret cerro la puerta de su habitación detrás de ella, tuvo que recostarse sobre la cama sentía que sus piernas le fallarían en cualquier momento, respiraba agitadamente como si hubiera corrido un largo trayecto, su cabeza le dolía, no podía creer la forma en que le hablo, tuvo que hacer acopió de todo su valor y su autoco
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