Bianca se paseo por la casa de Alexander, aunque para ser precisa, mas que casa aquello era una mansión. Desde que habia llegado, no habia tenido el placer ni el tiempo suficiente para recorrer todo aquel lugar.
Luego del que ahora disfrutaba con notable exceso.
Alexander era un hombre elegante y sofisticado, no solo en apariencia, sino también en gustos. Cada detalle, cada mueble y adorno de aquella mansión habia sido pensada para denotar cierta belleza del mundo y ofrecerle al usuario el conf