Mundo ficciónIniciar sesión—¡Es un estúpido! —gritó Lia—. ¡¿Quién deja pasar una oportunidad como esa?! Se merece que lo deje.
Una risa ronca vino de Matteo. Él estaba sentado a su lado sujetando sus piernas y acariciándolas distraídamente.
Después de la cena ambos se habían sentado a ver una película. Lia estaba pasándola bien. Matteo le había dejado escoger una película y no se hab&ia







