~POV IRENE~
Cuando vi a mi padre entrar en la habitación supe que el momento había llegado y una nueva oleada de nervios me recorrió sin compasión alguna.
Mi padre se acercó a mí y me abrazo, fue un abrazo largo y silencioso, donde lo único que podía sentir aparte de mis nervios eran los ligeros temblores en el pecho de mi papá, mientras intentaba controlar las ganas de llorar, ahogando uno que otro sollozo traicionero que salía de sus labios.
── Estás preciosa mi niña… ── murmuro finalment