¿Era posible evitar reírse cuando algo te hacía gracia? Difícil. Y Alessa era de esas personas que se reían incluso cuando nada le hacía gracia. Una risa salida de la nada, de la locura que la poseía, de sus conexiones mentales trastocadas, tan espontánea e imparable como un estornudo.
Y no, no estamos hablando de reírse.
Alessa se aferró el vientre, en pánico. Las agradables contracciones de sus entrañas, que eran una bendición cuando estaba intimando con alguien, eran una maldición ahora que