Capítulo 40: Dolor.
Corrió tan rápido como sus piernas se lo permitieron, en más de una ocasión, su cuerpo sintió la tentación de caerse, el camino era borroso, sus lágrimas no le permitían ver nada, pero siguió corriendo hacia las afueras de aquella empresa, escuchando los gritos de Leonardo, que exclamaban su nombre con una aterradora desesperación, pero no pensaba en mirar hacia atrás; el dolor que sentía en su corazón, era uno indescriptible, su estómago había sido golpeado por un dolor apenas soportable, sus