Capítulo 28: Celos.
Liam notó la expresión en los ojos de aquel desconocido, pero Emma pareció no hacerlo. La muchacha se limpió un poco de los trozos de galleta que se le habían caído sobre la ropa, y se colocó de pie, con una suave sonrisa caminó hacia donde Leonardo, quien se había quedado estático en su posición, como fuera incapaz de darle crédito a sus ojos, parpadeó con fuerza, como si con hacer aquello, lograría que ese sujeto que él desconocía, saliera del lugar en donde vivía Emma.
La muchacha caminó hac