— Yo… yo no- Volví a interrumpir sus palabras con un beso.
Esta vez no dudó en corresponder el beso, sin embrago, el beso no era lento, era desesperado, como si ambos hubiésemos esperado por mucho tiempo para saborear la boca del otro, como si fuera el último beso que recibiríamos. La posición es un poco incómoda, puse mi mano detrás de su nuca y le hice acostarse completamente en la cama, obtuve un fácil acceso a su cuello, el cual no dudé en besar y saborear. Joder, su piel es tan suave que c