Ya había dicho que me encanta abrir los ojos y ver el rostro de Hannah de antes que otra cosa?
pues sí, es algo que me encanta, no me canso de verla, me gusta tanto que siento que es una joya preciosa y delicada que con cualquier toque podría romperse, pero mi necesidad de tocarlo es más fuerte que yo. Levanto la mano y me doy el lujo de tocar su mejilla, lo hago lento y con mucha delicadeza, rozando apenas la piel cálida y suave, con miedo a despertarlo. Tan hermosa, tan suave, mi hannah
— Bue