Me remuevo en la cama, abriendo poco a poco mis ojos, tratando de aclarar mi vista, cuando logro ver a la perfección me encuentro con hannah
Tan bonita con sus suaves labios entreabiertos, sus pestañas ligeramente rizadas y sus mejillas rosas, es tan perfecta cuando duerme que no me cansaría de verla todas las noches. Despertar y verla junto a mi cada día es a lo que podría acostumbrarme.
Observo la hora en mi móvil, son las nueve de la mañana, lo mejor será levantarme y pedir el desayuno.
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