Capítulo 40: Corazón destrozado.
― α ꟷ
La bofetada que mi madre me ha dado me ha dejado de piedra, por lo que me cuesta reaccionar.
Ella jamás me había puesto una mano encima, ni de niño, mucho menos de adulto.
–Mamá… ¿Por qué…? –
–¡Cómo te atreves a preguntar! –exclama con furia –No recuerdo haber criado a un patán –me escupe con evidente desprecio –Y tú –dice apretando los dientes al mismo tiempo que se dirige a Danielle
–Tía Lydia…–
–De tu madre habría esperado cualquier cosa, esa mujer tiene el alma negra, pero tú…–
–Tía, l